U R U

 G U A

 Y O S

 

“El sufrimiento es inherente al ser humano, que a su vez forma parte de la vida. Centrarnos en eliminar o evitar el malestar, los pensamientos y recuerdos molestos suele producir un efecto contraproducente”. 

 

Una muerte del otro lado del charco. ¡Un lugar donde vivir tranquilo, disfrutar de un hermoso paisaje y quizá… encontrar un amor!

 

Dos hermanos, viajan al Uruguay, última morada del padre, y espacio mítico de su felicidad tardía.

Ismael (Ariel Sáenz Tejeira), Y su hermano Nacho (Pablo Navarro), hace mucho tiempo que no se ven, esta es la excusa perfecta no sólo para reencontrarse sino para decirse un par de reproches que tenían guardados.

Un padre que lo dejo atrás todo por encontrar serenidad, y se lanzo en busca del amor y lo encontró en brazos de una joven (Noelia Prieto), una mujer que tiene menos edad que sus hijastros.

Ellos tienen alguna referencia de la segunda mujer de su padre pero, no la conocen personalmente, este infortunio hará que se vean los tres frente a frente, para volcar las heridas del pasado liberando el dolor y aceptando la realidad. La presencia femenina los enfrenta a los hermanos ante la comparación con el padre, por ellos idealizado. Comparación que se vuelve hacia ellos con la violencia de lo reprimido. Con la carga del fracaso.

 

Un testamento de origen dudoso expresa la última voluntad del muerto: ser cremado y arrojado al mar desde el muelle donde conoció el amor. Es de noche y los tres esperan la salida de la luna. La espera va construyendo la identidad de los personajes a través de este duelo, a través de la ausencia, de la muerte.

Esta figura omnipresente y su mandato es la excusa para rever el dolor, las pérdidas y las críticas que nos hicieron daño. Dándonos la motivación para continuar y dejar atrás el resentimiento.

 

Una obra interesante, emotiva, melancólica y con unos toques de humor sorprendentes, que enseguida vuelve a su eje y lleva nuevamente a la reflexión de un tema que de alguna manera a todos nos involucra, “que deja esa muerte a los vivos”, porque si ya no hemos atravesado un momento difícil y doloroso como este, seguramente lo vamos a pasar en algún fragmento de nuestras vidas… 

Otra razón muy interesante que abre paso esta obra, es que la tristeza puede ser positiva.

¿Para qué sirve la tristeza?

Darwin, en su libro La expresión de las emociones, ya hacía referencia a la tristeza como una de las emociones básicas universales, independientemente del contexto.

De este modo cumple una función adaptativa que es esencial.

La angustia nos invita a:

  • Pedir ayuda
  • Tomar conciencia
  • Renovarnos
  • Volver a Empezar

Todo lo que esta Muy Buena pieza de teatro incluye.

Además de contar con unas impecables interpretaciones, que hace posible que las emociones fluyan; y una deslumbrante escenografía que se adapta el ambiente a la perfección, con un desempeño sobresaliente como en la dirección (Martín Urruty); y una buena aplicación de sonido e iluminación justa y precisa para cada escena.

Que poder adicionar sólo vayan, no se la pierdan!!!

 

 

Calificación: Muy Buena

 

Recomienda: Silvina Brandana

 

 

 

 

Socias en la vida y en P.I.D.M.A. 


    Estela & Silvina

Amigas de por vida y P.I.D.M.A. nos unió aún más y más

 

Estela Gómez & Silvina Brandana