AMANDA VUELVE


No es más grande quien más espacio ocupa, sino el que más vacío deja cuando se va.

                                                                                                                                                                                          Anónimo

 

No son tiempos de milagros, estuvo en contacto con la guerra, el ascenso del nazismo, uno de los procesos más difíciles y decisivos del siglo xx.

Ella espera, sin saber por cuanto tiempo más, quizás eternamente, quizás ya falte poco, lo que está y muy presente sin posibilidad de agotarse es el deseo y la esperanza, es lo que permiten que su alma sobrelleve esta soledad.

Los recuerdos, a medida que pasa el tiempo… esos recuerdos se profundizan más y más, haciendo crecer la ilusión del regreso del ser querido, no pudiendo aceptar la realidad que le rodea, o sea el miedo de no superar la ausencia o la pérdida definitiva.

Eriza la piel su misterioso amor por Amanda, mantiene viva cada acción de ella, sigue resonando las palabras, las mismas que las transportan y contienen, porque es a través de ellas que nace un juego, este consiste en inventar lo que Amanda ama, las palabras, son resquicios por donde se cuela la imaginación, la libre interpretación, las memorias. Crean vida, donde no la hay. 

 

La calidez de la trama y del clima en sí. Sin obviedades, sin explicaciones precisas, ni subrayadas de más, hace que se destaque sus textos maravillosos, creados por el Gran autor “Diego Faturos”.

La responsable de darle vida a la protagonista Amanda, es la maravillosa actriz “Marta Lubos”; la obra es casi un monólogo, desde el inicio instala la incertidumbre en el espectador, que se pregunta ¿A quién le habla esta mujer?, ¿Está sola? Poco a poco va narrando lo sucedido hasta el preciso momento en que debe explicarse, ¿por qué es tan frágil?, ¿por qué está triste, agotada, perturbada? Es en ese instante cuando hace su aparición y participación secundaria, pero no por esto menos fundamental, la actriz “Sandra Villani”, quien se desempeña en el rol de su criada, siendo el único vínculo real que aparece en escena.

Cabe destacar el excelentísimo trabajo de la escenógrafa, “Sofía Rapallini”, creando un espacio circular, el cual va girando a medida que transcurre el penoso tiempo.

La iluminación justa y apropiada de la mano de “Ricardo Sica”.

Y el talento puesto en manifiesto de la música en vivo por “Matías Macri”.    

 

Al brillar un relámpago, nacemos y aún dura su fulgor, cuando morimos: ¡Tan corto es el vivir!

                                                                      (Gustavo Adolfo Bécquer)

 

 

La cita es en:        

  • Timbre 4, México 3554, los jueves a las 21Hs.

 

  • Reservas 4932-4395

 

 

Calificación: Muy Muy Buena

 

Recomienda: Silvina Brandana

Socias en la vida y en P.I.D.M.A. 


    Estela & Silvina

Amigas de por vida y P.I.D.M.A. nos unió aún más y más

 

Estela Gómez & Silvina Brandana