ALMA.


De cuando dejó de ser Victoria y empezó a ser Alma

 

                               "Detrás de las estadísticas hay personas de carne y hueso"

 

                                 Lorena Székely

 

 

Una historia mínima, sencilla, cotidiana ... que de tan conocida pasa desapercibida porque quienes la protaganizan no somos nosotros sino ellas ...


Victoria (Lorena Székely) es una jovencita que deja su pueblo natal para progresar en la gran ciudad y así ayudar a su familia, hasta ahí es una historia como tantas ...


En su valija lleva una virgencita, los consejos de su madre, los recuerdos de una infancia feliz, su inocencia y una inmensa alegría, vagaje que irá perdiendo poco a poco. Al poco tiempo de llegar a la ciudad, sus sueños se tornarán pesadillas y en ellas hasta su propio nombre deberá trocar convirtiendose en Alma, una mujer a la que le arrebataron sus anhelos pero no lograron corromper su esencia.


Alma, es la crónica pequeñita de todas aquellas mujeres que llegan a la meca del trabajo, del desarrollo y del progreso con su equipaje cargado de sueños y hoy sus seudónimos pueblan los rubros engañosos de los periódicos, las pegatinas en los teléfonos públicos, las calles de la ciudad y los burdeles ocultos.


La escenografía es exigua. Una silla, una maleta, una planta y una superficie delimitada es todo lo que hay pero no necesita más. La iluminación, la dirección, la puesta en escena y la colosal actuación de su única intérprete hacen todo.


Lorena Székely nos sitúa en tiempo y espacio, narra e interpreta a la vez la vida de Victoria, su pasado feliz, su familia, sus juegos infantiles, su entusiasmo por la vida, su viaje a Buenos Aires, el choque que le provoca llegar a la jungla de cemento, ambientarse a otras costumbres, la pérdida de la inocencia, aceptar con resignación lo que el destino le depara, el sufrimiento de perder lo único bueno que le dejó algún cliente, el paso de los años, las cartas y el ocaso de la vida.


Ella llena cada espacio del escenario sin trasgredir ese sitio circunscrito y se apodera durante 60 minutos de la atención y el sentir del espectador que lo ve y lo siento todo reconociéndolo al final con un  cerrado e interminable aplauso que obliga a su protagonista a saludar y agradecer varias veces.


Una historia mínima, sí ... pero narrada y actuada de una manera tan conmovedora que la convierte en única y nos hace tomar conciencia que detrás de cada historia anónima de humillación y vejación hay una persona, hay un Alma ...



El sábado 24 de Noviembre fue la última de las doce representaciones programadas, es de esperar que muy pronto esté nuevamente en cartelera porque es una pieza magnífica que merece ser vista y disfrutada por todos aquellos que aún no tuvieron la oportunidad de hacerlo.


Recomienda:  Andrea  González



Ficha técnico - artística:


Dramaturgia: Armando Saire, Lorena Székely


Actúan: Lorena Székely


Vestuario: Mercedes Piñero


Escenografía: Mercedes Piñero


Diseño de luces: Néstor Navarría


Video: Lucía Manzano, Andrés Portaluppi


Operación de luces: Miguel Angel Madrid


Fotografía: Lucila Arietti


Diseño gráfico: Diana Rutkus


Asistente de producción: Ana Laura Schechtel


Asistencia de dirección: Néstor Navarría


Prensa: Tehagolaprensa, Luciano Székely


Producción: Pablo Mariuzzi


Producción general: Grupo Sin Guardia


Dirección: Leonardo Odierna, Armando Saire



Este espectáculo formó parte del evento: Festival Escena 2012 

 

Socias en la vida y en P.I.D.M.A. 


    Estela & Silvina

Amigas de por vida y P.I.D.M.A. nos unió aún más y más

 

Estela Gómez & Silvina Brandana